Sí, es posible, y no nos referimos a empezar a golpear las teclas de un piano con un plátano en la mano. Estamos hablando de Makey Makey, una placa que abre las puertas de la imaginación: conectando unos cocodrilos podemos convertir en interfaz casi cualquier cosa.

¿Quién puede utilizar Makey Makey?

Artistas, profesores, ingenieros, niños, diseñadores, inventores… Makey Makey ha sido diseñado por Jay Silver y Eric Rosenbaum, dos estudiantes de doctorado del Media Lab del MIT, para ser utilizado por todo el mundo. Su motivación fue la creación de un kit para inventar que fuese muy sencillo de usar, inspirados por el movimiento Maker pretenden ayudar a niños y adultos a pensar en sí mismos como fabricantes y agentes del cambio.

¿Cómo funciona?

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Utilizar Makey Makey es muy sencillo, sólo hay que conectar la placa a un puerto USB del ordenador y conectar los cocodrilos a la placa y lo que tú quieras, siempre y cuando sea un material que conduzca la electricidad. Puedes utilizar plastilina, plátanos, naranjas, agua, monedas, papel de aluminio… y hasta a ti mismo como interfaz.

El ordenador actúa como si Makey Makey fuesen el teclado o el ratón. Cuando tocas uno de los plátanos y otro de los cocodrilos que has conectado a la masa de la placa, haces una conexión, entonces Makey Makey envía al ordenador un mensaje como si proviniese del teclado.

¿Qué contiene el kit?

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El kit contiene:

  • 1 placa Makey Makey
  • 1 cable mini-USB
  • 1 pack de 7 cables con pinza de cocodrilo
  • 1 pack de 30 cables Jumper

¿Qué se puede aprender con makey makey?

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Con este kit la familia puede dar sus primeros pasos en el mundo de la electrónica, aprendiendo cómo funcionan los circuitos y qué materiales son conductores y aislantes. Makey Makey abre las puertas a un mundo de posibilidades, se pueden crear multitud de proyectos divertidos.

Puedes conectar a tu placa un mando con botones de plastilina para jugar al Mario Bros en tu ordenador, dibujar los botones de tu mando con un lápiz para usarlo con el Pacman, llenar 4 cubetas con agua para probar el Dance Dance Revolution, tocar un piano con flores, escribir un mensaje con un teclado compuesto por letras de una sopa…

Y si a ti y a tu familia os gusta programar, la cosa no se queda ahí. No son pocas las aulas en las que se combina Makey Makey con el aprendizaje de Scratch. Puedes crear tus propios juegos en Scratch con su interfaz personalizada. Por ejemplo, programando el conocido juego de mesa de operaciones y creando con un poco de cartón, papel de aluminio y las conexiones a tu placa de Makey Makey la mesa con el personaje. Combinando estos dos elementos, los límites sólo los pone la imaginación.