Hoy en día la robótica está cada vez más presente en nuestras vidas. En nuestro día a día interactuamos con aparatos que programamos casi sin darnos cuenta para aliviar nuestros quehaceres cotidianos.

La inmersión en la era digital se hace palpable para nuestros hijos, que crecen rodeados de tecnología. Ya no es posible concebir una educación sin introducir todos estos nuevos conceptos, por eso desde 2015 la asignatura de Tecnología, Programación y Robótica se ha introducido de forma obligatoria en la Comunidad de Madrid.

Tal es la importancia de este tipo de educación, que en el curso 2015/2016 se ha lanzado el proyecto GEN10S, una iniciativa de Ayuda en Acción y Google que pretende fomentar la igualdad de oportunidades en el aprovechamiento del entorno digital y reducir las barreras socioeconómicas y de género.

Gracias a los kits de robótica rompemos la brecha digital

Enseñar a nuestros hijos a través de kits de robótica para niños significa dotarles de la capacidad de utilizar juegos interactivos como una nueva manera de expresar sus ideas y comunicarse con los demás.

Si fomentamos la inclusión de kits de robótica educativa, nuestros hijos tienen la oportunidad de desarrollar habilidades básicas de razonamiento tecnológico, no con el propósito exclusivo de formar a expertos ingenieros, sino para que ninguno sea víctima de la brecha digital.

La robótica educativa ayuda a desarrollar habilidades

La robótica educativa se integra ahora en las aulas y en los hogares como un sistema de enseñanza interdisciplinaria que potencia el desarrollo de habilidades de los más pequeños, y los que no lo son tanto. Así se trabajan fácilmente áreas como ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, o, comúnmente conocido en inglés como STEM (Science, Technology, Engineering, Mathematics). Pero además se potencia también la creatividad, el emprendimiento y el trabajo en equipo.

Así, mediante el uso de los kits de robótica se trabajan aspectos como:

  • Trabajo en equipo, aprendiendo que las soluciones a los retos encontradas en grupo suelen ser más efectivas que si se han pensado de forma individual.
  • Autoconfianza, mediante la construcción y programación de los robots, se genera confianza en uno mismo al verse capaz de resolver retos cada vez más complejos.
  • Manejo de la frustración frente al fracaso, el error forma parte del proceso de aprendizaje. La robótica puede entrar a formar parte de aquellas herramientas que ayudan a gestionar las emociones. En el proceso de construcción del robot es probable que nos encontremos ante el dilema de “quizás esa no era la pieza que había que colocar”, obteniendo información muy valiosa para futuros retos.

Herramientas de programación de los kits de robótica

Además, los modelos que se construyen suelen ir acompañados de algún programa informático intuitivo con el que programarlo, como el de Lego Mindstorms, cuya aplicación permite programar los robots Ev3 desde la propia tableta . Suelen estar basados en iconos y no en instrucciones escritas, teniendo una apariencia muy atractiva. De esta forma se ejecutan órdenes sencillas, como desplazamientos, identificación de colores, medidas de distancias… Por lo general estos programas se pueden configurar en varios idiomas, así que dan también la oportunidad de practicar el inglés… o el chino, para los más atrevidos de la casa.

Aprendiendo mientras se juega

Pero si queremos tocar el punto más álgido de utilizar estos kits de robótica educativos, hay que hablar de su componente lúdico, que es indudablemente el que remata el éxito de la actividad.

Y es que, si con todo lo explicado anteriormente deducimos que es su uso es estupendo para formar a niños y niñas en ámbitos tan necesarios, es el aspecto lúdico el que lo convierte en una actividad ideal por parte de los niños. Una oportunidad única de aprender y pasárselo bien entre familia y amigos.

 

¿Y tú, has decidido ya introducir a tus hijos en la robótica?